La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso central de manera crónica, progresiva e invalidante. La Federación Española de Parkinson (FEP) estima que afecta a más de 160.000 personas en nuestro país y a 7 millones en todo el mundo, por lo que es la patología neurodegenerativa más prevalente, sólo después del Alzheimer.

Los últimos estudios apuntan que los trastornos neurológicos son la principal causa de discapacidad, y el Parkinson, la enfermedad neurológica con mayor índice de crecimiento. Se prevé que en 2040 se convierta en una pandemia, que afectaría a unos 12 millones de personas a nivel mundial.

La razón para el incremento de la incidencia y prevalencia de esta enfermedad está directamente relacionada con el aumento de la esperanza de vida, los avances diagnósticos y terapéuticos y una mayor sensibilización sobre esta patología, que cada vez es más conocida, frecuente y tratable, y que precisa un diagnóstico precoz, como resume la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Dicho trabajo de sensibilización social viene dado, entre otras muchas acciones, por la celebración cada año del Día Mundial del Parkinson. El próximo sábado, 11 de abril, se celebra, en conmemoración del nacimiento (en el año 1755) del doctor James Parkinson, neurólogo británico que describió por primera vez la enfermedad en 1817 en su libro Un ensayo sobre la parálisis agitante.

Esta patología aún no tiene cura, pero sí se han dado grandes pasos para mejorar la calidad de vida de estos pacientes. La industria farmacéutica, con su labor investigadora, ha sido en buena medida responsable de que las personas con Parkinson y sus familias hayan visto grandes avances en la forma de abordar una enfermedad cuyas consecuencias van más allá de los trastornos motores.

Hace más de tres décadas que la levodopa –cuyo fin es el de generar dopamina, neurotransmisor presente en distintas áreas del cerebro y especialmente relevante para la función motora del organismo- revolucionó el tratamiento del Parkinson, y en la actualidad sigue siendo la principal opción terapéutica para los especialistas, que la combinan con otros medicamentos.

Estos fármacos han sido fundamentales, sobre todo en etapas tempranas de la enfermedad. Pero el compromiso de las compañías farmacéuticas innovadoras no se detiene y hoy hay más de una treintena de medicamentos en investigación para esta patología, según datos de la patronal americana de la industria Phrma.

España confirma esta incesante actividad de los laboratorios con más de 60 ensayos clínicos en marcha para la enfermedad de Parkinson y recogidos en el Registro Español de Ensayos Clínicos (REEC), la base de datos que impulsa la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).

En este sentido, la directora de la FEP, Alicia Campos, reclama, como una de las prioridades en materia de investigación, “la divulgación científica de aquellas líneas de investigación y avances que se están realizando”.